Anthony Hopkins se une a John Travolta en una historia de mafiosos dirigida por Joe Johnston.
agosto 4, 2011
[Top5] Las mejores películas de Stanley Kubrick
Stanley Kubrick es uno de los artistas más admirados del siglo XX, un genio que prefería mantenerse en la sombra. Su obra es corta si tenemos en cuenta sus años dedicados al cine, doce películas, además de contar con una no oficial (que él mismo requisó) y unos cuantos cortos. El motivo de tan corta filmografía: su obsesión con cada detalle de la producción, lo que en sus últimas películas provocó que el rodaje llegara a extenderse hasta tres años. Y es que la capacidad creadora de este hombre no tenía límite, y por suerte la compañía que le avaló durante la parte más exitosa de su carrera, Warner Brothers, lo supo y le dió las riendas de todos los proyectos en los que se involucraba.
El resultado lo conocemos todos, películas magistralmente dirigidas, prodigios visuales adelantadísimos a su tiempo, una dirección de actores severa pero eficaz, y, la música espléndida que siempre seleccionaba. Posiblemente fue Kubrick el pionero en esta forma de utilizar la música, y desde luego aprovechó el cine como arte supremo, que combina música, pintura, literatura y teatro. Podríamos decir que diez de sus doce películas son obras maestras de la historia del cine, por lo que hacer un top 5 no resulta fácil. A mí menos, pues, a pesar de haber visto bastantes veces muchas de sus películas, todavía tengo la sensación de que me falta mucho por descubrir, algo que personalmente me encanta. Con todos ustedes, mi top 5 de la filmografía del gran maestro:
PUESTO 5
2001: Una Odisea del Espacio
Primer susto que se llevan los lectores. 2001 en el puesto cinco del ranking. Pero no os asustéis, porque, como he dicho antes, diez de las doce películas de Kubrick podrían entrar en el top 5, y poner este prodigio en el puesto cinco me duele hasta a mí, pues en la filmografía de cualquier otro director ocuparía el primer lugar. Odisea fue una obra adelantadísima a su tiempo, de hecho, parece que todavía no ha cuajado del todo. Pretendía ser algo más que una película, 2001 es una experiencia sensorial casi inigualable, donde las imágenes y la música nos hacen levitar como los astronautas que vemos en la pantalla. La narración de la película no necesita de apenas diálogos, centrados todos en la segunda y tercera parte (está dividida en cuatro), y tiene una estructura circular totalmente calculada.
Odisea no es una película sobre un viaje, es la película sobre EL viaje, el viaje de la humanidad, desde el nacimiento de la inteligencia hasta la llegada del superhombre (aunque esto puede ser discutido). Pero Kubrick no descuida algunos elementos, como la introducción de uno de los villanos más originales y terroríficos de todos los tiempos, un ordenador en rebelión contra los humanos que quieren desconectarlo, o la creación de un diseño de producción y unos efectos especiales únicos que le valieron su único Oscar (por los efectos especiales). En definitiva, 2001: Una Odisea del Espacio es una película única en la historia del cine, y una experiencia que todo el mundo debería probar por lo menos una vez. Sentir como los tambores de Así habló Zaratrusta te golpean a la vez que ves nacer a la humanidad, como te acongojas cada vez que aparece ese tenebroso e inquientante monolito, como te dan ganas de bailar mientras las naves lo hacen al son de El Danubio azul, son sensaciones que no se habían vivido nunca y que es muy difícil que puedan repetirse.
PUESTO 4
La Chaqueta Metálica
La Chaqueta Metálica es probablemente la mejor película bélica de la historia del cine, y también la mejor de esa cuadrología de Vietnam que componen además de ella, Apocalypse Now, Platoon y El Cazador. A Kubrick se le daba muy bien exponer un mensaje antibelicista en sus películas, ahí está Senderos de Gloria para demostrarlo, pero con esta obra llegó a un nivel difícilmente alcanzable. Dividida claramente en dos partes, La Chaqueta Metálica expone al espectador la crueldad como pocas otras películas, no por como la muestra, sino por como la cuenta, pero también se la toma con un humor negro muy característico en la filmografía de Kubrick. Solo tenemos que fijarnos en su primera mitad, en la que los militares que van a estar destinados a Vietnam se forman a las órdenes de un sargento que no duda en humillarles e incluso golpearles si es necesario,que además se ceba con uno de los reclutas más torpes del pelotón. Aunque estamos asistiendo a tanta crueldad, no podemos evitar reirnos a carcajadas con las ingeniosas perlas que el sargento Hartmann suelta a sus reclutas. La labor de Kubrick es excelentísima, con esos travelling hacia atrás en plano medio tan caracterísiticos de su filmografía, un montaje muy sobrio que proporciona el lucimiento de los actores, y una fotografía fantásica, destila una gran potencia visual como la mayoría de sus films.
La segunda parte, situada en Vietnam, mantiene la crueldad y el humor negro, esta vez centrado en las vivencias de los soldados en plena guerra. Pero Kubrick no cae en el error de filmar batallas y más batallas, aquí hay dos, y no sé si se pueden llamar así. En una apenas se ven a los combatientes, y en la otra, al final de la película, los soldados luchan contra un francotirador que ellos no pueden ver pero que hace estragos en su pelotón, secuencia filmada con unas ralentizaciones en el momento de los disparos y una iluminación casi celestial que la hacen extraordinaria. Y es que la narración en esta cinta sigue siendo un misterio para mí, pero cada vez que la veo me fascina más. Kubrick estuvo a punto de ir a Cannes con esta película, que, como todas las de su última etapa fue casi olvidada por la academia estadounidense. Si hubiera ido, tened por seguro que tendríamos una Palma de Oro como una catedral.
PUESTO 3
El Resplandor
Cuando le puse a mi hermano El Resplandor con siete años, le dije que era una película de miedo (es la única forma de hacerle ver una película), y cuando acabó me dijo que le había gustado mucho, pero que no era de miedo. Yo no creo que sea así, posiblemente esta sea la película más terrorífica de todos los tiempos, simplemente porque parte de una premisa veraz que podría pasarle a cualquiera: un padre de pasado turbio y de profesión escritor enloquece después de pasar unos meses aislado en un lujoso hotel junto a su familia, al que había ido a buscar inspiración para su futura obra. A raíz de la obra maestra de Stephen King, Kubrick construye una película que es más un estudio sobre la locura que otra cosa.
El director ofrece lo más cercano a una versión moderna del Nosferatu de Murnau, cosa de la que nos podemos dar cuenta desde los títulos de crédito, en el que vemos a ese coche solitario recorriendo carreteras montañosas, que podrían ser las de Transilvania. La actuación de Nicholson tiene poco que envidiar a la de Schreck, además de que el uso de la escalofriante música y la ambientación, encabezada por una de las mejores iluminaciones de la historia tiene ecos del expresionismo alemán. Cada plano de El Resplandor es mítico y vale más que algunas películas por sí solos, pero en su momento no fue muy bien acogida, a Stephen King no le gustó nada y su cabreo con Kubrick hizo que años más tarde produjera una miniserie más fiel a su obra. Incluso recibió una nominación Razzie a la peor dirección. Kubrick, ese genio incomprendido.
PUESTO 2
¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú
Teléfono Rojo cerró la etapa más clásica de Kubrick, y confirmó que, después de obras maestras como Senderos de Gloria, Atraco Perfecto o Lolita, con la que logró escandalizar al mundo, estábamos ante un director que sería de los grandes. Esa primera etapa ya nos habría valido para hacer un top 5, que habría encabezado esta obra también conocida como Dr. Strangelove. El punto de partida de esta cinta es delirante todavía hoy, así que imagínense en plena Guerra Fría. Una crisis mundial se desata cuando bombarderos estadounidenses incomunicados se dirigen a Rusia, engañados por un alto mando militar. En el libro en el que se basa la historia se tomaba en tono serio, pero Kubrick decidió hacer su versión como si de una comedia se tratase, una muy negra, con ese toque cínico que suelen tener muchas de sus producciones.
El que se roba la película es Peter Sellers, actor con el que Kubrick ya había contado en Lolita y que aquí no hace una interpretación maravillosa, sino tres. Pero obviamente la más conocida es la del doctor Strangelove, antiguo consejero nazi que va en silla de ruedas y sufre una extraña enfermedad en su brazo derecho. La película es un show para todo aquel que disfrute con el humor negro y absurdo, con algunos de los mejores gags que se han visto nunca en una pantalla de cine, seguro que toda una inspiración para los Monty Python, que no tardarían en aparecer. El trabajo de Kubrick también se nota, gracias a unos interiores muy cuidados (impresionante esa sala de guerra), unos efectos especiales curiosos, y una manera de filmar en blaco y negro muy elegante. No tiene el poder visual de sus películas en color, pero posiblemente sea la mejor en ese aspecto en su etapa clásica. Obtuvo un BAFTA a la mejor película y cuatro nominaciones a los Oscar.
PUESTO 1
La Naranja Mecánica
El primer puesto se lo lleva La Naranja Mecánica, algo que causará polémica por ser una obra odiada y amada a partes iguales, no deja a nadie indiferente. Personalmente tengo esta película en un pedestal, casi me ofendo cuando hablan mal de ella, ya que fue una de las películas que me hizo enamorarme del cine. La cinta, que estuvo prohibida en Reino Unido hasta la muerte de Kubrick, es la máxima expresión de lo que para mí es hacer cine que ya he enumerado antes, la mezcla entre elementos de la pintura, la literatura, el teatro y la música. La estética pop de la película es una delicia, aunque este aspecto tiene mucho que ver con los gustos (a mí, por ejemplo, no me gusta la estética cyberpunk que suele gustar a todo el mundo), aunque creo que la habilidad para filmar de Kubrick está fuera de toda duda, un despliege de genialidad que se sirve de una fotografía espectacular. La novela de Burguess es muy rica, y Kubrick tomó la intelegentísima decisión de que también en el cine usaran el vocabulario nadsat que Burguess creó, muestra de la libertad artística con la que contaba en ese momento, ya que eso no habría sido permitido con cualquier otro director.
Las actuaciones son prodigiosas, Malcolm McDowell, que venía de hacer la muy recomendable If…, fue llevado al límite por Kubrick, obviamente para bien pues su actuación es verdaderamente chocante. El resto del reparto también está espléndido, todos sabemos que los actores ingleses tienen un don especial para esto del cine. Aunque posiblemente mi aspecto favorito de la película sea la música. La mezcla entre las composiciones clásicas de artistas legendarios encabezados por Beethoven y las de Wendy Carlos, que se atreve a versionar algún clásico con sus sintetizadores, es sensacional, un placer para los sentidos, y la manera en la que Kubrick la funde con la imagen es magistral. Además, La Naranja Mecánica es también un estudio sobre la violencia y sus consecuencias, que toca muy diversos temas como la moral, la libertad, la lealtad, la política, la corrupción, etc. La película recibió cuatro nominaciones a los Oscar: mejor película, mejor director, guión y montaje (una atrocidad que no estuvieran nominados ni McDowell ni la fotografía ni la BSO). Esta oda al cine más políticamente incorrecto y llena de sentido del humor ( cosa que todavía a algunos cuesta ver) seguirá recibiendo críticas y alabanzas durante muchos años, yo prefiero sentarme, darle al play, y disfrutar con una buena sesión de ultraviolencia cinematográfica, y espero que vosotros también. Hasta aquí hemos llegado, ahora, que empiece la polémica, como le gustaría a Kubrick.
- David
- Raúl







