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1 febrero, 2013

Hitchcock vs The Girl, Las dos caras de Alfredico

Como sabréis, esta semana se estrena en los cines de España (en la mayoría de ellos con un doblaje que provocará desmayos), Hitchcock, la primera película de Sacha Gervasi, director de uno de los mejores documentales de los últimos años, Anvil-el Sueño de una banda de Rock, que tampoco se ha alejado tanto del concepto documental en esta película que sigue al Maestro del Supense mientras pone en marcha una de sus obras maestras, Psicosis. Hace unos meses, HBO y BBC estrenaron la película The Girl, dirigida por Julian Jarrold, que documenta el rodaje de otra de las obras magnas del genio, Los Pájaros, casualmente la que realizó después de Psicosis. Así que nos encontramos ante una casualidad maravillosa que nos permitirá establecer una comparación entre estas dos películas sobre la figura de Hitchcock y su relación con las mujeres, muy distintas en cuanto a planteamiento y a pesar de eso enlazadas a través de los temas y del tiempo:

Hitchcock; el hombre, el genio

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Estamos ante dos actores británicos (requisito indispensable para interpretar a Hitchcock) colosales, aunque ambos no dispongan del mismo prestigio. En primer lugar, tenemos a Toby Jones, protagonista de The Girl, un actor habilísimo y todoterreno, uno de esos secundarios de lujo con los que quieres contar en tu reparto (Luces Rojas, El Topo, Doctor Who), aunque ha demostrado de sobras que también puede llegar el peso de todo un film (Berberian Sound Studio). Por otro, uno de los actores más populares del planeta, Anthony Hopkins, que ha dado vida a Hannibal Lecter en El Silencio de los Corderos con escalofriantes resultados, amén de una carrera en la que ha trabajado con totems como Lynch, Spielberg, Coppola, Oliver Stone o Attenborough. Para empezar, la caracterización de ambos no es perfecta, sobretodo en el caso de Jones, que llega a ser irregular a lo largo de la película (¡fallo de raccord!), pero es cierto que un rostro como el de Alfred Hitchcock es muy difícil de imitar, hasta con kilos y kilos de maquillaje, casi como el de Belén Esteban. Por otro lado, lo que importa al fin y al cabo son las interpretaciones, y aquí creo que lleva la delantera Jones claramente, principalmente por su habilidad para componer un personaje complejo y acomplejado, cuando Hopkins, que lleva unos años de capa caída, se limita a la superficie del mismo, y dando mayor protagonismo al humor, aunque sea involuntario.

Las Rubias: La obsesión de Hitchcock

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Todo el mundo que esté mínimamente interesado en su cine sabe que la principal obsesión de Hitchcock eran las rubias, unos objetos de deseo poderosísimos para él que no podían ser más que eso, pero aquello no le impedía encapricharse con sus actrices, especialmente con Grace Kelly (en ambas películas hay varias puyas-bromas hacia la actriz, que había dejado su carrera para casarse con el Príncipe de Mónaco, algo que había molestado mucho a Alfred). Tanto en The Girl como en Hitchcock tenemos una trama en la que la relación del director británico con una mujer es determinante. La primera se centra en la relación entre el realizador y Tippi Hedren, una desconocida modelo de ascendencia sueca a la que contrata para protagonizar Los Pájaros, y cuya relación está envuelta en una peligrosa obsesión. Sienna Miller da vida a Hedren de manera muy convincente, captando toda su belleza y al mismo tiempo el tormento que pasó en su relación con Hitch. Esa relación es el motor de la película, que casi no muestra personajes secundarios, apenas un poco de Alma Reville, la esposa y principal colaboradora del Maestro del Suspense. En cambio, Hitchcock se centra principalmente en ese personaje, interpretado por Helen Mirren, pero su dimensión no va mucho más allá de lo expuesto en el film anterior, aunque la muestre más como mujer independiente de su marido, que está más preocupado en observar a Janet Leigh (Scarlett Johansson, presidiendo la sección para que veáis que cuidamos al lector) o Vera Miles (Jessica Biel). En este apartado, podríamos dictaminar un empate técnico, ya que si bien una es muy concreta para revelarnos las relaciones de Hitchcock con las mujeres, la otra es más completa.

Cómo se hacen las obras maestras

The Girl

Uno de los principales atractivos en estas cintas de cara a los que no estén al tanto de la vida privada de Hitchcock son la recreación de escenas de las películas cuyos rodajes muestran. En The Girl, como ya hemos dicho, abarcamos el rodaje de Los Pájaros principalmente, aunque también de Marnie La Ladrona, mientras que Hitchcock ocupa todas sus fuerzas en la problemática desde su concepción, Psicosis. De nuevo, ambos casos podrían acabar en empate técnico, pues en la película de Sacha Gervasi estas escenas son lo mejor de la película y en la de Jarrold están perfectamente integradas en la trama y en los personajes. Personalmente, me quedo con The Girl en este apartado, por ese carácter indispensable que tienen para potenciar a sus personajes y sus tramas, y su recreación es excelente. En el film de Gervasi, los más sabiondos podemos echar en falta a algunos personajes fundamentales en la creación de Psicosis, como Bernard Herrmann o Saul Bass, aunque en general la recreación también está a un gran nivel, pero tiene un elemento más lúdico.

El enfoque hacia el maestro

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El tono de la mayoría de obras de Hitchcock es lo que le diferenciaba de todos sus contemporáneos y lo que le convirtió en el Maestro del Suspense. Sus películas podían ser negrísimas y estar conducidas por una trama muy intrigante, pero aún así poseer un afilado sentido del humor, (algo que afinó de manera considerable en su serie de televisión, Alfred Hitchcock Presenta), amén de un inteligente uso del erotismo que le permitió burlar a la censura. Hacer una película centrada en la figura orondo director desde ese prisma es realmente insustancial y eso lo saben Jarrold y Gervasi. Mientras que The Girl nos mete en el centro del huracán de una relación enfermiza, con una gran introspección a los personajes protagonistas, Hitchcock se decanta por una comercialidad mucho más clara, gracias a un acentuado uso del humor, y de una historia melodramática poco satisfactoria y tópica. The Girl da en la diana porque sabe lo que quiere contar y como hacerlo, mientras su competidora da bastantes palos de ciego, con momentos realmente innecesarios (Hopkins hablando a cámara recuerda mucho a Joaquín Reyes, por no hablar de las escenas “oníricas”).

Guiños al pasado: Homenajeando al más grande

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¿Qué es una cinta sobre un director mítico y sus películas sin varios guiños a estas? Para los mayores fans, estos momentos son puro caramelo, que celebran con murmullos que recorren toda la sala en señal de aprobación. En The Girl, más allá de las referencias del rodaje, apenas encontramos guiños a otras películas de Hitchcock. En cambio, la protagonizada por Mirren y Hopkins tiene muchos momentos que son puro homenaje. Por ejemplo, documenta perfectamente la fama de mirón y voyeur del director, constantemente mirando entre persianas y agujeros detrás de cuadros, en referencia a films como La Ventana Indiscreta o la propia Psicosis. Gervasi también introduce en la narración una especie de asesino con el que Hitchcock conversa en sus sueños, que sería algo así como su reverso tenebroso, y que bebe principalmente de Norman Bates. No enseñar el desnudo completo de Johansson también es un homenaje a la forma de rodar del director, aunque esa se la podría haber ahorrado. Aquí Hitchcock gana de calle.

Sobre el autor, Paco Silva Martínez

Estudio Periodismo en la Universidad de Murcia. Soy un apasionado del arte y un kúbrico cerrado. Me considero un tipo muy peculiar y tengo mis roces con la especie humana, aunque no me queda otra que seguir conviviendo con ella para sobrevivir. Pagué por ver Airbender (pero me arrepiento ¿eh?).