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diciembre 20, 2011

Dexter, suspenso, pero con optimismo

Con la muerte de Rita a manos de Trinity en el último episodio de la cuarta temporada, Dexter concluía la que aún sigue siendo la mejor de toda la serie. El enorme duelo interpretativo mantenido entre Michael C.Hall y John Lithgow y el impacto que supuso la desaparición del personaje de Julie Benz, crearon muchas expectativas entre los fans por lo que podría acontecer en la siguiente temporada. Por desgracia, fueron muchos los seriéfilos que se sintieron decepcionados con la nueva tanda de episodios al considerar que no estaba a la altura de lo esperado. Para el que escribe, en cambio, la quinta temporada fue notable, pues a pesar de no igualar el nivel de la anterior, sí que condujo con acierto la transición del personaje de Dexter hasta superar el asesinato de su mujer. Y aunque es cierto que hubo detalles que chirriaban bastante –la maldita escena de la cortina-, personajes como los de Lumen o Jordan Chase –su tick, tick, tick ya es mítico- ayudaron a mantener el nivel de la serie.

El gran reto de Dexter venía ahora, en su sexta temporada y con la transición ya acabada. Era el momento de pasar página y dar un paso adelante. Y, aunque finalmente sí lo ha hecho, por desgracia los guionistas no han sabido dar con la tecla y nos han ofrecido la peor temporada de la historia de Dexter. Una vez dicho esto, vayamos con el análisis de los 12 capítulos que hemos podido ver este año 2011, no sin avisar de que habrá spoilers en los próximos párrafos.

Las semanas anteriores a la premiere de la sexta temporada, se comenzó a filtrar que en esta nueva tanda de episodios Dexter volvería a sus orígenes, así como que, por primera vez, tendría que buscar en su interior para conocer sus propias creencias. El tema de la vuelta al origen era una incógnita, ya que podía caerse en la repetición –como así ha sido-, pero el asunto de la religión prometía ser muy interesante  al proporcionar al protagonista un nuevo campo –el de la fe- totalmente desconocido para él. Sin embargo, una trama principal alargada hasta el exceso, unas historias secundarias que o parecían metidas con calzador o directamente eran totalmente insulsas, y unos personajes nuevos totalmente irrelevantes; han conseguido que la que era una premisa muy interesante se haya convertido en un sinsentido que ha durado 12 capítulos.

Nuevos personajes

El principal error de esta temporada ha sido la elección del malo de turno. No es la primera vez que un guion mediocre consigue sobrevivir gracias a un reparto espléndido, cosa que no ha ocurrido aquí, pues Travis Marshall (Colin Hanks) no ha dado la talla en ningún momento y nos ha ofrecido un antagonista carente de carisma y con unos registros muy pobres. Edward James Olmos, interpretando al profesor Gellar, sí que tenía el perfil para ser el enemigo principal, pero entre lo poco que ha aparecido y la revelación que supuso que el personaje de Hanks le había matado tres años atrás, hacen que Olmos haya pasado por la serie sin pena ni gloria.

Junto a los dos antagonistas hemos podido conocer otros cinco nuevo personajes, como son la hermana de Batista, Jamie; los asistentes de Masuka, Ryan Chambers y Louie Green; el detective Mike Anderson y el hermano Sam. En el caso de Jamie, su papel se ha limitado a ser la niñera del hijo de Dex, por lo que no ha tenido más peso esta temporada. En un principio cabía la posibilidad de que los guionistas se inventaran un lío de la hermana de Batista con nuestro protagonista, pero finalmente no ha sido así. Por su parte, Chambers y Green me suponen una gran incógnita, pues me resisto a pensar que los tejemanejes que se han traído con el caso de Brian Moser –el asesino del hielo- vayan a quedarse ahí. Ambos asistentes deberían aparecer en la siguiente temporada, y más aún cuando en el último episodio Chambers le deja el paquete sorpresa a Dexter. Es evidente que éste sabe algo. Y tocará esperar para conocer si solo conoce el parentesco de nuestro asesino favorito con Moser o si, en cambio, conoce su Oscuro Pasajero. Por otro lado, el detective Mike Anderson puede estar contento, ya que posiblemente se lleve el premio al personaje nuevo más inútil. Llegado para ocupar el puesto dejado por Debra tras su ascenso, Anderson no ha tenido ninguna trascendencia en la temporada. Y más allá de demostrar algunos conocimientos sobre el asunto de Los 4 jinetes de la Apocalipsis, sus apariciones han sido escasas y los escritores han optado por no darle ninguna trama propia, claro ejemplo de que, en muchas ocasiones, más que actor ha sido figurante.

Y como se suele decir eso de que no hay quinto malo, me reservo el último lugar para el hermano Sam, de largo, el mejor personaje que hemos podido ver esta temporada. Mos Def ha sabido interpretar con mucho acierto a este ex drogadicto y asesino que, tras salir de la cárcel, se convirtió en la conciencia de muchos jóvenes del barrio a los que ayudaba dándoles trabajo y alejándoles de las calles. El hermano Sam, en principio, era una víctima más de nuestro Dexter, que según su código no podía permitir que un asesino anduviera libre. Sin embargo, Sam supo ganarse la confianza de Dex y demostrarle que la gente podía cambiar. Sin duda alguna, algunos de los mejores momentos de esta temporada residen en las conversaciones que han tenido estos dos personajes, de tal forma que, por momentos, he creído que era posible un Dexter que apostase por la ley y no por su propia justicia. Esta trama parecía un paso muy importante de la serie pues incitaba a pensar que en un futuro no muy lejano Dexter acabaría colgando los guantes tras darse cuenta de que no todo aquel que mata vuelve a reincidir. Estas esperanzas, sin embargo, se truncaron con el asesinato del hermano Sam, suceso tras el cual nuestro protagonista perdió toda la fe había reunido hasta entonces. Además, con el asesinato del personaje interpretado por Mos Def, la trama se centró en los dos antagonistas, con lo que se hizo aún más claro que esta línea argumental no tenía el peso suficiente para aguantar doce capítulos.

Debra y solo Debra

Como no todo es negativo este año, también hay que destacar que los guionistas han aprendido de algunos errores del pasado, de forma que, en esta ocasión, no nos han aburrido con las intrascendentes tramas que solían protagonizar los secundarios de Dexter. Se acabaron las discusiones de Batista y LaGuerta –por fin-, ya que esta temporada el primero ha estado más preocupado en lidiar con Quinn y hacer que no le maten, mientras que la segunda ha seguido, como siempre, escalando puestos utilizando las armas menos honestas posibles. Y no le ha ido mal, pues el chantaje a Matthews le ha servido para ser nombrada capitán. Quinn, por su parte, se ha tirado toda la temporada intentando recuperarse del mazazo que le supuso la negativa de Debra cuando él le pidió matrimonio. Más allá de unos polvos con una implicada en el caso de Los 4 jinetes de la Apocalipsis y un enfrentamiento con Batista, que acaba con éste informándole de que va a pedir que le transfieran por irresponsable; podría decirse que esta temporada Quinn ha estado tranquilo. Aunque no tanto como Masuka, que si bien tampoco es que sea un personaje muy relevante, este año no hemos podido oír muchos de sus chistes pues se ha centrado más en la labor de tutor de Chambers, primero, y Green después.

Y nos queda Debra, la cual se merece un párrafo para ella sola, pues la pequeña de los Morgan ha sido lo mejor que nos ha ofrecido esta temporada de Dexter. El personaje que tan bien interpreta Jennifer Carpenter ha gozado este año de un protagonismo nunca antes visto, pero lo cierto es que está totalmente justificado. A principios de otoño a nuestra Debra le tocó lidiar con la ruptura –una más- con Quinn, tras pedirle éste matrimonio; cosa que coincidió con su nombramiento como teniente. En este nuevo puesto, Debra ha tenido –está teniendo, más bien- que madurar a marchas forzadas. Alejada de las calles –aunque no tanto como se le podría suponer a su nuevo cargo-, el personaje de Carpenter ha tenido que hacer frente a la burocracia, a un puesto para el que aún no está preparada y, sobre todo, a una LaGuerta que en ningún momento se lo pone fácil. Todo esto propició que Debra acabara yendo al psicólogo, decisión fundamental para el desarrollo de su personaje y su evolución para las dos últimas temporadas. No sé si los guionistas tenían planeado esto desde hace tiempo o simplemente han visto la ocasión y la han aprovechado, pero lo cierto es que este nuevo giro es totalmente coherente y necesario. Tras cinco temporadas cambiando de pareja como quien cambia de calcetines, lo de Debra parecía sospechoso. Más aún cuando día tras día somos testigos de la devoción -en ocasiones, excesiva- que siente la pequeña de los Morgan por su hermano. Pero por suerte para nosotros, los guionistas se han atrevido y, finalmente, bingo: Debra se ha dado cuenta deque siempre ha estado enamorada de Dexter. Por cierto,  esta es la primera temporada que se rueda desde que Michael C. Hall y Jennifer Carpenter anunciaron su divorcio el pasado mes de diciembre de 2010. Qué cachondos los guionistas. Aun así, no será esta la revelación más importante, ya que los escritores se reservaban una última sorpresa.

La Season Finale y el futuro

Para el último episodio de la temporada teníamos el enfrentamiento final entre Dexter y Travis, la bestia y el enviado de Dios, pero dicho enfrentamiento no ha podido ser más descafeinado. Tras secuestrar al hijo de Dex, nuestro protagonista tan solo ha tenido que seguir a su antagonista y, tras fingir que perdía la consciencia, golpearle hasta dejarle sin sentido. Y de ahí, a la mesa de operaciones. No ha habido más, cosa que se antoja muy pobre para lo que suele ser una season finale. Sin embargo, como ya hicieran en el último episodio de la cuarta temporada, los guionistas han optado por acabar con un cliffhanger que, por lo menos a mí, hace que siga teniendo ganas de Dexter. Tras su tanda de episodios más pobre, al menos la serie sí ha sabido acabar ofreciendo a los espectadores un anzuelo en el que picar el año que viene. Y ojo, que el cliffhanger no es cualquier cosa: Debra pilla a Dexter asesinando fríamente a Travis. Ni más ni menos.

Es pronto para aventurarse a decir qué ocurrirá el año que viene, pero a la serie solo le quedan dos temporadas más de vida, por lo que ya es hora de que se vayan sentado las bases para el final de Dexter. No sé si Debra descubrirá que su hermano es El Carnicero de la Bahía, ni si Dex le contará que todo lo que él sabe se lo enseñó su propio padre; lo que sí tengo claro es que no me imagino ni a Debra denunciando a nuestro protagonista –y menos ahora que se ha dado cuenta de que le ama-, ni tampoco a Dex deshaciéndose de su hermana. De este modo, y aunque ésta ha sido la peor temporada de Dexter, no me queda más remedio que ser optimista respecto al futuro de la serie, porque los cinco años anteriores nuestro asesino favorito nos lo ha hecho pasar muy bien, motivo más que suficiente para perdonarle por lo ocurrido este 2011. Además, con la fecha final ya fijada y con las nuevas líneas abiertas, no puedo sino estar impaciente por ver qué nos depara la séptima temporada.

About the author, Pablo Guerrero

Hola, soy Pablo Guerrero (@pablomoloco), un licenciado en Periodismo con un máster en Comunicación y Periodismo Deportivo. Además, he trabajado en la sección de Cultura del diario SUR de Málaga y en los Deportes de Onda Cero, pero a mí lo que más me gusta es el cine, y por eso estoy aquí. DE GRATIS (respect). Escribo noticias y alguna review de vez en cuando, pero sobre todo me gusta estar en la sombra (?) que me proporciona el Facebook y Twitter de Cinéfagos. Si ponen 'El Show de Truman' avísame que seguro que la volveré a ver.

  • Iosugar

    Completamente de acuerdo contigo en todo Pablo, ha sido la peor temporada de Dexter, y el duelo final, muy mal llevado, poco creible, como con ganas de terminarlo con prisas, el golpe final estupendo, aunque al cambiar de plano para mostrar a Debra pillando a dexter, el momento del cuchillo se ve desde el punto de vista de Debra, y realmente, es como perderse el segundo final de Travis Marshall, que queda totalmente en un segundo plano….No hubiera sido más sencillo mostrar a Dexter en primer plano matando a Travis, mostrar la cara de Travis muriendo, y acto seguido el cruce de miradas entre Debra y Dexter? En fin…..no lo se.

    De todas formas, aunque estoy de acuerdo contigo en que la expectación de cara a la 7ª temporada es altísima, nunca se sabe lo que puede pasar con los guionistas, si no…..fijate como solucionaron la ausencia de Rita, enviándo a Cody y Astor a vivir con sus abuelos en 10 minutos del primer capitulo siguiente….y todo arreglado……

    Esperemos que no se inventen alguna sandez para sacar adelante la situación final y que lo afronten con el mayor ingenio, la serie se merece terminar a lo grande.

    Un saludo y enhorabuena por tu estupendo resumen.