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agosto 7, 2012

Cuándo tirarte a la piscina con el primer guión.

El otro día un compañero escritor me dijo que quería iniciarse en esto del guión. Él escribe prosa, principalmente relatos cortos, con bastante destreza a juzgar por los reconocimientos que ha recibido. A pesar de publicar periódicamente en varias revistas, la escritura no le permite vivir, y como la mayoría, se mantiene gracias a un trabajo del sector servicios. Harto de darse de bruces contra el “nos encanta pero no podemos pagar” ha decidido ampliar sus recursos literarios y acercarse a esto de la escritura audiovisual, y su primer paso fue preguntarme por dónde tenía que empezar. No pretendo dar lecciones a nadie, y mucho menos sentar cátedra sobre guión, pero voy a intentar explicar algunas cosas básicas para aquellos que parten de cero en la narrativa fílmica.

Antes de lanzarme de lleno a ello, me gustaría aclarar que dedicarse al guión no es la panacea del escritor. Es igualmente difícil vivir de escribir guiones que vivir de escribir novelas. El mercado audiovisual en el que nos movemos es bastante raquítico, con contadas producciones cinematográficas anuales, así como televisiones -dos, ya que TVE no dispone de capital para producir actualmente -dispuestas a financiar ficción. Con esto no pretendo desanimar a nadie, simplemente aclarar el mito de que en el guión hay muchas más oportunidades que en la literatura. Este es un oficio que hay que amar, porque vas a tener que dedicarle muchas horas y mucho esfuerzo si quieres poder vivir algún día de ello.

Una vez que has decidido que efectivamente te apasiona el guión, tienes que ponerte las pilas para conocer los principios teóricos que lo rigen. No hace falta convertirse en doctor, pero algún libro sobre escritura de guión sí tienes que leer para conocer el oficio al que quieres dedicarte. Hay varios gurús del guión cuyos libros pueden servirte como punto de partida: Linda Seger (Cómo convertir un buen guión en un guión excelente, desgrana películas del Hollywood de los 90), Sid Field (El manual del guionista, incluye ejercicios al estilo workshop) y sobre todo, Robert McKee (El guión, texto clave para cualquier guionista novel). Hay tantos seguidores como detractores de estos gurús, cuyo campo de especialidad es el análisis y no la escritura propiamente dicha, sin embargo, para los que empiezan conocer estos libros resulta fundamental. El único que tiene el reconocimiento casi unánime de toda la profesión es David Mamet, cuyo libro, Una profesión de putas, es la jodida Biblia del guión. Tirando para casa recomiendo la lectura de Cuéntalo bien, de Ana Sanz Magallón, en el que explica de forma clara y amena cuestiones de sentido común sobre la escritura audiovisual.

Otra cuestión que debes manejar es el formato. Si quieres que te tomen en serio cuando entregas material, lo mínimo que se te exige es que escribas en formato. Para ello hay multitud de herramientas pero os remito a dos gratuitas y que funcionan a las mil maravillas. Una opción es descargarte la plantilla para word de abcguionistas, página sobre el mercado del guión en español que ofrece cursos, artículos, la posibilidad de colgar tus guiones, etc. Es recomendable seguirle la pista si quieres hacer algún curso económico, los ofrecen incluso online, y para estar al tanto de noticias y concursos de guión. Otra opción es descargar el Celtx, programa que te permite escribir guiones y luego exportarlos a PDF. Yo personalmente para los guiones que escribo por mi cuenta prefiero el Celtx, porque además de dar formato a los distintos componentes del guión, te permite insertar notas y tienes una relación de secuencias a la derecha de la página, lo que resulta cómodo cuando estás en una fase avanzada de escritura. Sin embargo, la mayoría de productoras televisivas emplean la plantilla de word. Ambas herramientas son igualmente válidas, simplemente pruébalas y quédate con la que te resulte más cómoda.

Hasta aquí ya dispones del conocimiento teórico básico y la herramienta para dar a tu guión un formato profesional ¿Significa esto que estás listo para saltar a la piscina? En mi opinión te falta un paso previo fundamental antes de enfrentarte al documento en blanco: leer guiones. No es lo mismo ver películas o series que leerlas en papel, te ayudará a comprender mejor la teoría y aclarar cómo se expresan ideas concretas en el lenguaje audiovisual . Además, leer el guión de una película que has visto es un ejercicio muy iluminador, puedes ver cómo plasmó el guionista la secuencia y cómo quedó al final de la cadena de producción. Para los que sabéis inglés podéis leer algunos guiones de John August (guionista de Charlie y la fábrica de chocolate) en la sección librería de su blog. De todas formas iremos subiendo guiones en la página para aquellos a los que os interese leerlos.

Ahora sí, estás listo para sumergirte en tu primer guión, y el mejor consejo para llegar hasta el final es dejarte de lamentaciones estilo “esto es una mierda” y tirar hacia adelante. Probablemente tengas razón y tu primer guión sea una mierda, pero uno no llega a las olimpiadas sin hacer tiempos de vergüenza ajena primero. Será una mierda, pero será tu mierda.

About the author, Pilar Durán

Licenciada en Comunicación Audiovisual y Máster en Guión de ficción de Cine y Tv. Dí mis primeros pasos en "Hispania, la leyenda", crecí en 2Ble Filo Producciones y actualmente hago malabarismos como Freelance en Paramount Comedy.

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