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marzo 13, 2012
[Ciclo Billy Wilder] Perdición, un tranvía llamado deseo, traición y mentiras
Double Indemnity (1944), la cuarta película de Billy Wilder y la primera que lo encumbró en la meca del cine muy merecidamente, puede ser resumida muy sencillamente con la metáfora que constantemente es mencionada en ella. Cuando una pareja comete un asesinato, ambos viajan en un tranvía del que no pueden bajarse y que tiene como última parada el cementerio. Empiezan juntos y no pueden separarse el uno del otro. Billy Wilder, como buen cineasta clásico, plantea sus películas subiéndose a un tranvía que siempre tiene una parada final. En definitiva, el círculo siempre se cierra, el drama es autoconcluyente.
En Perdición, Billy Wilder abre la puerta a una negra historia llena de traiciones, pasiones prohibidas y mentiras. Es un drama en toda regla, un film que construye la perfecta femme fatale que hipnotiza a un hombre que se ve atraído por su belleza. Una belleza y un amor que ya desde el principio se plantean como trágicas, patéticas. Un vendedor de seguros se enamora de una mujer que desea matar a su marido. Ambos planean su asesinato, después de hacerle firmar un seguro de vida, para así ganar el dinero de la póliza y escapar juntos. La premisa es simple, y toda la película no tiene más de lo que puede ofrecer cualquier drama del estilo. Pero sentó las bases del drama más clásico. Así, la historia puede resultar tópica y muy manida, por eso hay que recordar que al ser rodada en 1944 su propuesta resultaba más innovadora.
Wilder siempre impregna a sus películas de una pátina poética. No sólo con sus personajes redondos, sino con la forma de encarar el guión. Los círculos se cierran de una forma elegante, y utiliza los más simples detalles para hacerlo. Así, pequeños gestos, actitudes aparentemente simples, se convierten en el leimotiv de la película. En Perdición esos detalles aportan la ironía que desinfla el globo dramático que se va inflando cada vez más y más. Sin embargo, la elegante comicidad que caracteriza a todas las películas del director estadounidense se ve relegada por ese globo. Así, cuando explota, no podemos sino aplaudir ante la genialidad narrativa de Wilder. No es posible hacerlo de una forma tan elegante, irónica y a la vez tan patéticamente dramática.
Los detalles también están en los diálogos. Wilder es un perfecto constructor de diálogos llenos de genialidad y dobles sentidos. En Perdición abunda más la carga dramática en miradas y gestos, pero ya se entrevé en las conversaciones esa lucidez que lo convertiría en uno de los mejores guionistas de Hollywood. Aun así, el recurso de la voz en off puede resultar inapropiado para una propuesta que queda mejor al sugerir que al explicar pormenorizadamente. La historia se plantea con la confesión del crimen por parte del personaje, y transcurre con las explicaciones de cómo ocurrió dicho asesinato, al estilo de Ernesto Sábato en su maravilloso ‘El Túnel’. Ese “tirar para atrás” es lo que rechina durante toda la película, pero al cerrarse el círculo narrativo al final comprendemos el interés de Raymond Chandler (co guionista junto al director) y Wilder por dicho recurso.
En el aspecto visual, Wilder ya plantea las bases de su elegancia a la dirección. Sobriedad al utilizar la cámara y un mayor interés por dirigir a los actores, unos Fred McMurray y Barbara Stanwyck que consiguen el patetismo que seguro pediría Wilder para su película. En especial Stanwyck es la perfecta femme fatale, la de mirada profunda y actitud misteriosa, impresionante belleza y voluptuosidad.
Wilder es un genio, incluso si nos acercamos a sus películas 70 años después. Sus propuestas han sido repetidas hasta la saciedad, pero pocas han alcanzado la elegancia, el sobrio estilo y la poesía de uno de los directores más grandes de Hollywood. Perdición empezó lo que acabó El Crepúsculo de los Dioses, el drama más grande del director estadounidense y una de sus obras cumbre. Sin llegar a su nivel, estremece y deja al espectador con la impresión de que no es posible decir tan poco y disfrutar tanto.
- http://www.facebook.com/AniG91 Ana Gracia



